La Joya

La Joya

 

Juan es un niño de 14 años que no tiene madre. La echa tanto de menos, siente tanto su ausencia que pasea por las calles sin rumbo fijo. En uno de esos paseos, llega a las puertas de una casa que tiene fama de estar encantada.

 

Indeciso, en la puerta, no sabe qué hacer; al final, se decide y entra. Se escuchan las escaleras crujiendo y la puerta chirriando. Juan, se asusta. Sube al piso de arriba para averiguar qué es lo que provoca esos ruidos y no ve nada. Se da la vuelta para bajar al piso de abajo y nota como si alguien le tocara el hombro. Juan siente mucho miedo y se va corriendo al piso de abajo.

 

Allí, cuando está relajado y muy tranquilo, vuelve a sentir un leve toque en el hombro. Espantado, sale huyendo, esta vez al jardín de la casa. Después de unos minutos, le vuelven a tocar el hombro, pero…, esta vez reúne suficiente valor y se da la vuelta. Ve al espíritu de su madre que le da una joya de sus antepasados. Juan la coge, se asusta y huye.

 

La madre corre detrás de él, le alcanza y le zarandea con todas sus fuerzas. De repente, Juan se encuentra en su habitación, tumbado en la cama y con su madre a su lado zarandeándole. Rápidamente comprende que todo ha sido una pesadilla y le dice a su madre:

 

–          Mamá, menos mal que  me has despertado, he tenido una terrible pesadilla.

 

Juan se tranquiliza y se da cuenta de que su madre no está muerta realmente; pero, cuando empieza a bostezar, nota algo frío en la mano. Parece metal. Abre la mano y ve que es la joya que su madre le dio en la pesadilla.

 

Carmen Beltrán