El humo

Unas amigas, Ana y Marta, van hablando por un callejón, una tarde de invierno cuando ya había oscurecido. El callejón olía muy mal y daba un poco de miedo, por eso las niñas cada vez andaban más rápido. De repente, Ana ve un humo muy misterioso tras una esquina y como la curiosidad le gana va a mirar de dónde provenía, da la vuelta a la esquina y Marta la pierde de vista; al principio no se preocupa, pero… pasado bastante rato comienza a preguntarse porque no vuelve.

Marta busca a su amiga durante mucho rato y  empieza a ponerse nerviosa, tiene miedo a entrar en ese humo extraño, la llama con susurros en primer lugar y a gritos, después.  Pero… ¡No obtiene resultados!

No sabe qué hacer. Mira a su alrededor con miedo, ve un escaparate un poco siniestro de una tienda antigua de antigüedades y con ojos aterrados descubre un mensaje escrito con sangre en el que pone:

-Tú serás la siguiente.

Paralizada por el terror, cierra los ojos y cuando vuelve a abrirlos… el mensaje ha desaparecido. Marta, temblando de miedo, entra a la tienda para preguntar sobre el mensaje, pero… no hay nadie, la atmósfera es agobiante y se respira con dificultad. Marta empieza a  marearse y perder la estabilidad, intenta salir de ahí, pero no tiene fuerzas para abrir la puerta. Siente que un humo extraño la rodea.

A la mañana siguiente, camino del colegio, pasa una chica frente al escaparate y ve unas muñecas y piensa:

-¡Cómo se parecen a Ana y a Marta!

De repente, mirando hacia la esquina, dice:

-¿Qué es ese humo?

Alicia García